No por esto significa que uno como docente debe estar siempre estresado cuidando de que nada llegue a pasar...al extremo de ya no disfrutar la profesión y que esto se convierta en algo por lo cual ya no practicamos nuestra profesión con amor. Pero si nos pareció muy útil e interesante todos los aspectos a tener en cuenta.
El ser responsable de algo significa que nosotros debemos responder ante algo que hayamos hecho mal. Si las faltas que cometimos son graves, las consecuencias van a ser mayores aún que las faltas leves.
Existen tres casos en los cuales nosotros como docentes podemos llegar a ser responsables de una situación a nuestro cargo:
- Responsabilidad objetiva: comprobado el daño ocasionado, se deberá pagar éste objetivamente ( generalmente a través de un seguro que cubre la escuela y todo lo que pase dentro de ella)
- Caso fortuito: teniendo todos los recaudos posibles y cuidados que se debían y podían tener, sucede un accidente fortuitamente; éste escapa a nuestras posibilidades de poder haberlo evitado.
- Responsabilidad subjetiva: actuación culposa del docente. Cuando el docente podría haber evitado el accidente por algo que debió haber hecho, y no lo hizo; pero que de todas formas no actuó con intención de provocar dicho accidente. La actuación culposa del docente se puede dividir en tres causas:
> Imprudencia: por hacer más de lo que puedo hacer y creer que no va a pasar nada.
>Impericia: más que nada los docentes que trabajan en escuelas técnicas o en laboratorios, al igual que profesores de educación física, por realizar mal lo que se supone que estás preparado para hacer.
Todo esto nos ayudo a recordar que tan importante es no perder de vista cada aspecto a tener en cuenta a la hora de ejercer nuestra profesión. No con miedo, pero si con todos los recaudos necesarios.
La siguiente noticia nos hace recordar este tema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario